Lic. Primitivo Gil periodista Director TPM.
EDITORIAL |
Por Primitivo Gil, director
El cierre de “Hablemos PRM” en San Cristóbal deja una reflexión que trasciende las fronteras de un partido. En una democracia como la dominicana, escuchar a la gente no puede ser una estrategia coyuntural ni una herramienta para conquistar votos; debe convertirse en una práctica permanente de quienes tienen la responsabilidad de dirigir el destino de la nación.
A los líderes del PRM, PLD, Fuerza del Pueblo y de todas las organizaciones políticas les corresponde entender que el país está cambiando. La sociedad exige menos confrontación, menos personalismo y más propuestas; menos discursos sobre candidaturas y más respuestas sobre educación, empleo, seguridad, salud, tecnología, institucionalidad, infraestructura y oportunidades para las nuevas generaciones.
El futuro de República Dominicana no puede quedar atrapado en la próxima elección. Los dirigentes políticos tienen que comenzar a construir una visión de país que trascienda gobiernos, partidos y proyectos personales.
Escuchar es importante, pero escuchar sin transformar se convierte en retórica. La ciudadanía necesita líderes capaces de interpretar su realidad, reconocer errores, corregir el rumbo y ponerse de acuerdo cuando estén en juego los grandes intereses nacionales.
Desde TODO EN EL PUNTO creemos que este es el momento de elevar el debate político dominicano: menos intereses particulares y más República Dominicana; menos división y más visión; menos promesas y más resultados. El verdadero liderazgo no se mide por cuántas personas siguen a un dirigente, sino por cuánto puede aportar ese dirigente a construir un mejor país para todos.
