
Por :Dayvi López.
El gobernador Nicolás de Ovando dirigió , organizó y levantó la Primera Ciudad de América. Toda esta parte de la isla fue dirigida por Obando desde el año 1502 al 1509. La antigua ciudad de Santo Domingo fue levantada por Ovando y todavía está en pie: no se ha desplomado e incluso con sistemas de alcantarillas.
Ovando fundó nuestras principales ciudades como, Compostela de Azua (o Azua de Compostela), Salvaleón de Higüey, Cotuí, Puerto Plata y Santa Cruz del Seibo. Igualmente, desarrolló la industria minera. Introdujo el cultivo de la caña de azúcar, con plantas importadas de las Islas Canarias.
Este militar de carrera trasladó y reconstruyó la ciudad de Santo Domingo. Si hoy el Distrito está de este lado y no del lado de Villa Duarte, se debe a Ovando. Este comandante fundó conventos y promovió la agricultura; desarrolló la economía básica de La Española; construyó el primer hospital, el San Nicolás de Bari.
La Ciudad Colonial fue el primer asentamiento europeo permanente en América, fundada por Ovando y declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1991. El atractivo más grande que presenta Santo Domingo se debe a Ovando.
La Fortaleza Ozama ha Sido el primer fuerte militar de América y forma parte de la Ciudad Colonial de Santo Domingo y fue motivada por Nicolás Ovando y declarado por la UNESCO como edificación Patrimonio de la Humanidad.
Este líder militar ha sido junto al Dr. Joaquín Balaguer, Rafael Leonidas Trujillo y Leonel Fernández, los más grandes constructores de la ciudad de Santo Domingo. No solo en edificaciones, sino que desarrolló la industria minera. Introdujo el cultivo de la caña de azúcar trayendo plantas desde España.
El obispo Fray de Montesinos, en su Historia de Indias escribió: «mostraba grande autoridad, amigo de justicia; era honestísimo en su persona en obras y palabras, de codicia y avaricia muy grande enemigo, y no pareció faltarle humildad, que es esmalte de las virtudes…Mostraba grande autoridad, amigo de justicia; era honestísimo en su persona en obras y palabras, de codicia y avaricia muy grande enemigo, y no pareció faltarle humildad, que es esmalte de las virtudes».
Nicolás de Ovando creía en el trabajo en una sociedad primitiva que no sabía ni conocía el trabajo. Aquella sociedad indígena no conocía la disciplina ni la construcción. Existió un choque de una civilización organizada, contra una sociedad primitiva, nómada, perezosa y alejada del trabajo. Nuestros indígenas no dejaron una sola obra o construcción de importancia.
Esta sociedad no conocía lo que era una calle y tuvo que venir Ovando a hacer la Calle Las Damas, siendo la primera calle creada en la Zona Colonial, la cual fue hecha durante su gobierno. A esto se suman muchas construcciones que han llenado de orgullo a todo el pueblo dominicano por más de quinientos años.
Los falsos «historiadores» han manifestado o afirmado que la población indígena en La Española «ascendía a unas 400 mil personas», cuando todavía en épocas de la Independencia la población dominicana total oscilaba entre las 160 mil y 180 mil personas en todo el país.
Sobre muerte de los recién nacidos indígenas, la cultura indígena en América utilizaba el sacrificio a los dioses de niños y mujeres vírgenes, sin embargo, el cristianismo español los humanizó.Los españoles no atacaron los indios, sino, que ya los indios estaban divididos y Cacicazgos apoyando líderes españoles por el control: Ovando impuso el orden en la isla.
Hoy en día existe un proyecto en nuestro Congreso que no ha sido estudiado por historiadores o investigadores. Deben mostrar aval o autoridad académica para tomar medidas sobre la historia. Ellos buscan quitar el nombre a la avenida Nicolás de Ovando, pero su verdadero fin es buscar crear sinergias para deshispanizar el país.
Nuestra sociedad siente rechazo al Congreso con sus proyectos contra la cultura e identidad dominicana. La mayoría del pueblo, incluso quiere su reducción o eliminar una de las cámaras…
