Nuestro dilecto compueblano Luis Fausto Disla Cruz, incansable y acucioso
investigador sobre la realidad ecológica, histórica y lingüística de la población de Salcedo, es un digno referente al momento de procurar estudiar la dinámica, el crecimiento y vivencias de esa diminuta demarcación territorial enclavada en el corazón del fértil región cibaeña.
Su constante ejercicio investigativo ha logrado materializarse en interesantes y diversas publicaciones con un contenido educativo, novedoso, formidable, fascinante y de fácil lectura, para ser donados en educativos, religiosos y culturales.
Como ejemplo de sus aportes bibliográficos vale resaltar su ensayo titulado “Vida y Heroísmo del Mártir Dominicano Rufino de la Cruz, 50 Años Después”, en donde ofrece inéditos datos sobre el valeroso y desdeñado salcedense que permiten enderezar algunos entuertos sobre su trayectoria ciudadana y política, dejando al desnudo su auténtico compromiso patriótico que trasciende más allá de ocupar el rol de conductor de una unidad vehicular en una misión que exigía valentía, coraje y lealtad.
Sus substanciosas contribuciones en la obra referida han alcanzado tan significativa dimensión que en la actualidad, Luis Fausto Disla, a quien todo sus familiares y allegados denominamos cariñosamente como Negro, encabeza un emprendedor equipo de residentes en la laboriosa y productiva comunidad conocida como Conuco, responsable de la construcción de una modesta plaza y la colocación de la primera obra escultural en homenaje a la dignidad, nobleza y compromiso político del vilipendiado luchador antitrujillista Rufino de la
Cruz Disla.
Otra publicación engendrada por el hijo apreciado en la comunidad de Salcedo es “Origen del Nombre de Conuco, 230 Años Después”, iniciativa de carácter histórico-antropológica, en donde además de resaltar cómo surgió la hoy próspera comunidad rural en referencia, destaca quiénes fueron sus primeros moradores, al tiempo que desenlaza las diversas versiones existentes sobre el origen y el significado del vocablo que identifica ese exuberante y fascinante terruño de la otrora Juana Núñez, hoy Salcedo.
bibliográfica del persistente estudioso cibaeño, hay que resaltar la publicación de la obra “Las 500 Palabras o Más Que el Progreso Las Sepultó”, en donde recopila vocablos y frases que hasta hace, relativamente, un corto tiempo, formaban parte del acervo cultural, religioso, histórico y económico de los honrosos y laboriosos comunitarios de Conuco y por qué no, de la otrora provincia Salcedo.
Es un interesante ejercicio de exploración del léxico que durante un considerable tiempo caracterizó la comunicación de los conuquenses, en cuya dinámica se evidencia una gran riqueza idiomática y peculiaridad.
Este documento ha surgido, fundamentalmente, como un rescate cultural de importantísimos arcaísmos, con la finalidad de conocerlos, analizarlos, conservarlos y revivir la forma peculiar cómo hablaban los pobladores de una demarcación rural específica, durante una época, y qué significado aplicaban a sus vocablos.
Consciente de los aportes de Luis Fausto Disla Cruz a la bibliografía salcedense, sin olvidar que nuevas contribuciones están en proceso de publicación, como modesto estímulo a no desmayar en sus altruistas y edificantes propósitos, vaya nuestro modesto reconocimiento, en nombre de Salcedo, La Flor de la Patria, su terruño natal que nos llena de orgullo por su historia de emblemáticos héroes y heroínas, ejemplos de patriotismo, decoro y dignidad.
