
Por: Primitivo Gil, Director.
La gestión de los desechos sólidos en Santo Domingo Este (SDE), ha sido un desafío constante, un problema recurrente que ninguna administración ha logrado resolver de manera efectiva y duradera. Sin embargo, la nueva administración del alcalde, el pastor Dio Astacio, enfrenta este reto con una mezcla de expectativas y escepticismo. A pesar de una significativa inversión en nuevas flotillas de camiones y vehículos para la recolección de basura, encontrada persisten dudas sobre si finalmente se alcanzará la eficiencia deseada o si será simplemente otroi
Inversiones y Eficiencia:
La basura no es solo un problema de limpieza, sino también una cuestión de imagen y atractivo para los inversores. Una ciudad limpia y organizada es un imán para nuevas inversiones, y es evidente que con la llegada de empresarios se podría alcanzar una eficiencia mayor en la gestión de residuos. En cada campaña electoral, la limpieza urbana se presenta como una prioridad, pero la implementación efectiva de soluciones ha sido inconsistente. La administración actual tiene el reto de demostrar que la inversión en infraestructura puede traducirse en un servicio eficaz, sin importar quien lo haya hecho.
La Seguridad:
Otro eje crucial es la seguridad. La sensación de inseguridad en SDE es palpable y recurrente. Los rumores indican que se podrían presentar soluciones basadas en servicios privados debido a la insuficiencia de la policía municipal. ¿Cuál será el nuevo plan para garantizar una ciudad segura? Este es un interrogante que la administración de Dio Astacio debe abordar.
Un Nuevo Plan para la Recolección de Basura:
Las sospechas sobre nuevas propuestas para la recolección de desechos sólidos abundan y no me extrañaría, que más temprano que tarde estén visitando el Palacio municipal para tales fines.
En la ciudad ya se ha invertido considerablemente en su sistema propio con la adquisición de tres flotillas de camiones. ¿Qué se hará con esta infraestructura si se decide implementar un nuevo plan? Cada nueva gestión parece querer reinventar la rueda, a menudo retrocediendo en lugar de avanzar. La consistencia y la continuidad en las políticas son esenciales para evitar el despilfarro de recursos y garantizar un servicio eficiente.
Una crítica dura pero necesaria es la posible implementación del viejo sistema de contratación de empresas recolectoras de desechos sólidos. Con una flota de camiones propiedad de la ASDE, sería un contrasentido recurrir a contrataciones externas. Esto no solo representa un retroceso, sino también un desperdicio de recursos públicos y una falta de visión estratégica. Es vital que la nueva administración de Dio Astacio evite caer en esta trampa y busque soluciones innovadoras que optimicen el uso de los recursos existentes.
El nuevo alcalde enfrenta un reto significativo. Las medidas tomadas en sus primeros tres meses deben ser sabias y buenas decisiones, a mitad de camino, cuestionadas por su falta de claridad y efectividad, sería un mal pronóstico para sus cuatro años de gestión. ¿Está Santo Domingo Este destinado a seguir en este ciclo de intentos fallidos? La experiencia muestra que el cambio real y duradero requiere más que buena voluntad y grandes anuncios; necesita un plan estratégico bien diseñado, para que marque su sello?
Dio Astacio, como pastor y profesional del marketing, tiene una gran oportunidad para aplicar su experiencia y fe en un proyecto transformador. La comunidad espera que, con su liderazgo, se cumplan las expectativas de tener una ciudad limpia, ordenada y segura. La clave estará en la gestión adecuada del inventario vehicular, manteniendo y extendiendo su vida útil con el cuidado y mantenimiento adecuado, evitando comprometer su buen funcionamiento para el eficiente servicio de Santo Domingo Este, así una ciudad que merecemos.
