HOMENAJE
Por Primitivo Gil
Relato: El Hombre de los Bloques — Don Papiro Gil Bautista
En las tierras fértiles y trabajadoras de Fantino La Piña, en el corazón de Cotuí, República Dominicana, vive una estirpe de hombres cuyo nombre aún resuena con respeto y cariño en cada rincón del pueblo, en cada camino de tierra y en cada hogar levantado con esfuerzo y dignidad. Esa estirpe lleva el apellido Gil.
Oriundos de Barranca, La Vega, los Gil traían en la sangre el temple de la tierra firme y la cultura del trabajo honrado. Como muchas familias dominicanas que salieron en busca de mejores oportunidades para los suyos, emprendieron camino hacia La Bajada de San Francisco de Macorís. Desde allí, tres hermanos —Papiro, Aristides y Juan— comenzaron a escribir su propia historia, marcada por el sacrificio, la responsabilidad, el trabajo duro y el amor por la familia.
El Hombre de los Bloques
Don Papiro Gil Bautista —a quien todos conocían cariñosamente como “Papiro”— eligió un oficio humilde, pero profundamente noble: el de bloquero. Un trabajo muchas veces silencioso e invisible, pero esencial para levantar los hogares donde nacen los sueños, crecen las familias y se construye el futuro.
Junto a su inseparable hermano Aristides Gil Bautista —el querido Aristín — dedicó largos y fructíferos años de trabajo al servicio de reconocidos comerciantes ferreteros de Fantino, entre ellos Dedé Bretón, Frank Rodríguez y Luis Guerrero Ávila, quienes supieron reconocer en los hermanos Gil la honestidad, la responsabilidad, la disciplina del trabajo y la calidad en su labor.
Pero el trabajo de Papiro y Aristides no se limitaba al pueblo. Los hermanos Gil recorrían incansablemente los campos y comunidades cercanas llevando sus herramientas, su experiencia y su voluntad de trabajo. Comedero Arriba, Comedero Abajo, Caballero, El Meladito, Rodeo, Nando Alonso, El Picoteo, La Loma de comedero, aquí en esta noble comunidad hay que escribir todo una historia ( éste historia la escribiremos en otro artículo) y muchos otros parajes fueron testigos del esfuerzo de estos hombres que, bloque a bloque, ayudaron a construir hogares y esperanzas.
Muchas de las paredes que hoy siguen en pie guardan en su mezcla el sudor, la dedicación y el sacrificio de Don Papiro y Don Aristides.
El Niño Que Aprendió la Vida
Hubo un testigo privilegiado de aquella historia. Un niño que desde temprana edad acompañaba a su tío Papiro y a su padre Aristides como ayudante en las largas jornadas de trabajo por los campos de Fantino, aprendiendo no solo el oficio de fabricar bloques a mano, sino también el valor de la humildad, la disciplina y la responsabilidad, principios de sus familias.
Ese niño es hoy Primitivo Gil, prestigioso periodista de sólida formación académica y una aquilatada trayectoria de más de 22 años en los medios de comunicación.
Primitivo Gil es director de medios, reconocido por su destacada pluma periodística y por conducir el prestigioso programa “Todo en el Punto TV”, espacio televisivo de gran aceptación y credibilidad.
El programa se transmite todos los lunes, miércoles y viernes a las 10:00 de la mañana por Informe TV, Canal 18, además de las plataformas Bloom Telecom, Wind Telecom, TCD y en vivo a través de YouTube.
Sin embargo, más allá de los reconocimientos profesionales, Primitivo conserva intactos en su memoria cada viaje, cada jornada bajo el sol, cada bloque levantado y cada enseñanza recibida de los hombres que más admiró en su vida.
La Fuerza de un Hombre
Quienes conocieron a Don Papiro coinciden en algo: era un hombre de una fortaleza extraordinaria. Y no solamente por su fuerza física, que muchos recuerdan con admiración, sino por la firmeza de su carácter y la rectitud de su conducta.
Era un hombre serio, íntegro y respetado. De esos hombres que no necesitan levantar la voz para imponer respeto, porque su sola presencia hablaba de honestidad y dignidad. Como suele decirse en el lenguaje popular: “Fueron hombres sin cola que les pisaran”.
Pero esa seriedad convivía con la nobleza y el cariño. Los Gil siempre fueron reconocidos como personas trabajadoras, amables, serviciales y solidarias. Por eso, en Fantino, su apellido sigue siendo sinónimo de respeto y aprecio genuino.
Las Familias Entrelazadas
La historia de los Gil también es la historia de una gran familia construida con amor, unión y raíces profundas.
Los tres hermanos formaron sus hogares entrelazándose con otra reconocida y querida familia de la región, especialmente, Loma de Comedero Arriba: la familia Campos y Mosquea. De esas uniones nacieron nuevas generaciones que hoy llevan con orgullo los apellidos Gil Campos y Gil Vásquez.
Además, la madre de Primitivo Gil es Doña Altagracia (tata), sobrina de la madre de la familia Campos, Doña Majina Mosquea (La que duró generaciones), perteneciente a la recordada familia Mosquea, fortaleciendo aún más los lazos familiares y afectivos entre ambas estirpes.
Así se fue formando una gran familia unida, como suele ocurrir en los pueblos donde el cariño, la solidaridad y el respeto aún conservan su verdadero valor.
La Memoria Que Permanece
Don Papiro Gil Bautista y Don Aristides Gil Bautista ya no están físicamente entre nosotros, pero su legado permanece vivo.
Viven en las casas que ayudaron a construir, en los caminos que recorrieron, en las historias que dejó su trabajo honrado y, sobre todo, en el corazón de las personas que todavía los recuerdan con admiración y cariño.
Porque la verdadera grandeza de un hombre no se mide por riquezas ni reconocimientos, sino por la huella de respeto, servicio desinteresado, amor y gratitud que deja en su pueblo.
Paz a las almas de Don Papiro Gil Bautista y Don Aristides Gil Bautista.
Escrito con amor, orgullo y gratitud por su sobrino e hijo,
Primitivo Gil
Fantinense de corazón y de crianza, nacido en Loma de Comedero.
Que Dios bendiga a Fantino La Piña, Comedero Arriba y demás campos y pueblos de gentes hermosas y a toda su gente buena, verdaderos y orgullosos Fantinenses.
Sigan atentos en nuestros medios donde difundiremos más historias.

