
Por: Porfirio Peralta, Líder empresarial y Político Dominicano.
Crecimiento personal
Las emociones son sentimientos muy intensos de alegría o tristeza producidos por un hecho, idea o recuerdo, mientras que la gestión implica dirección, manejo, verificación, inspección y observación.
Si logramos unir ambos conceptos, podríamos decir que la gestión emocional consiste en verificar, inspeccionar, observar y controlar nuestros picos emocionales, esos momentos intensos de alegría o tristeza que nos llevan a tomar decisiones que nunca tomaríamos estando equilibrados.
El control emocional es fundamental para el funcionamiento adecuado de un individuo; alguien que carece de control emocional es emocionalmente inválido, incapaz de avanzar de manera independiente y voluntaria.
Una persona que no gestiona sus emociones será dominada por ellas; puede parecer siempre bien por fuera, pero internamente es un desastre.
La clave para una buena gestión emocional es aprender a identificar y comprender nuestras emociones y qué las desencadena.
Una persona de ánimo inconstante es inconstante en todos sus caminos, y sin constancia, no hay éxitos ni bendiciones.

