Fdo_buitrago
Libre Comercio, como Trump mismo hunde el discurso de Derechas.
#opinion: Fernando Buitrago.
Milei promoviendo libertad empresarial, libre competencia, años de convenios de libre comercio, discursos contra el proteccionismo y el “comunismo”… todo se ha derrumbado. Trump acaba de amenazar a su vecino y socio histórico, Canadá, si cierra un negocio mutuamente beneficioso con China.
Adiós al libre comercio. Ya desde antes, incluidas amenazas a México, a sus otrora confiados y temerosos socios, Trump les entró sin piedad.
Los cánticos de restricciones “comunistas” quedan tirados al piso, que el mercado mande… también. China avanza con economía planificada, planes a corto, mediano y largo plazo, con competencia entre empresas y fuerte intervención del Estado, lo que muchos confunden con capitalismo pero nada que ver.
Los “capitalistas” impulsan la desregulación de la jornada laboral, el abandono de pensiones y todo tipo de protección social, comenzando por Estados Unidos y pasando por Argentina, mientras las riquezas se concentran brutalmente en pocas manos —privadas, incluso ni de países—, lo que constituye un grave peligro: una sola persona puede desestabilizar el mercado de divisas y arruinar un país en solo un día. Son los riesgos de estos tiempos.
El mundo, sin remedio, se inclinará no solo a la izquierda, a retomar los derechos perdidos, a la movilización de masas para reencontrarse con la humanidad incompleta e imperfecta que teníamos antes.
Son tiempos de destrucción de la hipocresía, pues mientras las empresas tecnológicas de Silicon Valley inundaban el mercado, no había problemas; Occidente callaba. Mientras las redes eran “made in USA”, tampoco. Hasta que apareció primero Telegram, luego TikTok, Huawei y otras empresas chinas se lanzaron a construir celulares, chips y el aluvión de marcas que fabrican autos, aviones, drones, ómnibus, helicópteros, dejando la no-innovación del lado de los otrora imperios, dueños incluso de las narrativas.
Comunistas de “democracias no convencionales” no reconocidas toman terreno en medio de un escenario post-globalización donde el impulsor de la hipocresía de derechos humanos, libre comercio, etc., termina siendo convertido en un mandón incontrolable mientras pierde el control económico, político y militar.
Pueden gritar mil veces “¡Viva la libertad, carajo!”, pero ni creen en ella ni la aplican, siendo el resultado el fortalecimiento del convencimiento de que la democracia representativa con la que crecimos y vivimos, impulsada por una gran hipocresía, llega a su fin.
Fernando Buitrago
@fdo_buitrago
