Donald Trump foto de archivo.
Nueva York.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que pretende declarar el estrecho de Ormuz como “territorio de Estados Unidos” una vez que su Gobierno considere derrotado a Irán, en una nueva escalada de su discurso en medio de las tensiones militares y diplomáticas entre Washington y Teherán.

La declaración fue realizada el viernes 14 de agosto durante una actividad en Nueva York, donde Trump sostuvo que Estados Unidos mantiene el control efectivo del estratégico paso marítimo mediante el despliegue de sus fuerzas navales. El mandatario aseguró que, una vez concluya el conflicto con Irán, contempla formalizar la incorporación del estrecho al territorio estadounidense.
El estrecho de Ormuz constituye una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo y gas, por lo que cualquier interrupción prolongada de su tráfico tiene repercusiones sobre los mercados energéticos y los precios de los combustibles. El tránsito de embarcaciones por la zona se ha reducido drásticamente en medio de los enfrentamientos y las amenazas contra buques comerciales.
La propuesta de Trump ha generado una nueva controversia internacional debido a que el estrecho se encuentra entre Irán y Omán y su régimen jurídico está sujeto al derecho internacional del mar. Autoridades iraníes han rechazado las declaraciones estadounidenses y han reafirmado su posición sobre el control y la seguridad del estratégico corredor marítimo.
La situación diplomática también se ha complicado. Este lunes 17 de agosto expiró el período de 60 días contemplado en el acuerdo provisional alcanzado en junio entre Estados Unidos e Irán, sin que las partes lograran avanzar hacia un acuerdo definitivo. Trump ha descartado extender la tregua, mientras Teherán ha advertido que podría adoptar una posición militar más ofensiva si no se cumplen sus condiciones.
El enfrentamiento mantiene bajo presión al mercado energético internacional. La reducción del tráfico marítimo por Ormuz y los ataques contra embarcaciones han incrementado la preocupación sobre el suministro mundial de petróleo y han provocado nuevas presiones sobre los precios de los combustibles.
La declaración de Trump agrega un nuevo elemento de tensión a una crisis que ya involucra intereses militares, energéticos y diplomáticos de Estados Unidos, Irán y otros países de Oriente Medio. El futuro del estrecho de Ormuz se mantiene ahora como uno de los principales puntos de disputa en las conversaciones destinadas a poner fin al conflicto.
