El comunicador Héctor Gómez aún en cama y vemos como quedó el vehículo.
El comunicador y profesional del deporte sufrió un desmayo mientras conducía por la autopista Duarte. Agradecemos a Dios por preservar su vida y permitirle superar este difícil momento.
Santo Domingo, República Dominicana. — El equipo de TODO EN EL PUNTO MULTIMEDIA, encabezado por su director general, Primitivo Gil, expresa su solidaridad, cariño y respaldo a nuestro buen amigo Héctor Gómez, destacado profesional de la comunicación deportiva y joven de actitud positiva, apreciado por sus aportes a la sociedad dominicana.

Nos unimos a su testimonio de gratitud a Dios Todopoderoso por haberle permitido salir con vida de este aparatoso accidente ocurrido el pasado lunes en la noche, mientras conducía por el elevado del kilómetro 13 de la autopista Duarte, en dirección oeste-este, cuando se dirigía a realizar su programa Central Deportes, por Radio Televisión Dominicana (RTVD).
De acuerdo con el relato compartido por el propio Gómez, sufrió un síncope o desmayo que le hizo perder el conocimiento mientras conducía. Su vehículo impactó los muros de contención a ambos lados de la vía y, tras la activación de las bolsas de aire, sufrió golpes y contusiones en distintas partes del cuerpo.
Gracias a la intervención de quienes se encontraban en el lugar, fue asistido y trasladado por una ambulancia del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 al Centro de Diagnóstico, Medicina Avanzada y Telemedicina (CEDIMAT), donde permaneció ingresado durante tres días y recibió atención médica.
En su testimonio, Héctor también informó que, durante las evaluaciones médicas, se identificaron algunos indicadores de salud que requieren atención, entre ellos presión arterial y azúcar elevadas, así como problemas de circulación. Esta experiencia lo ha llevado a reflexionar sobre la importancia de cuidar su salud, reducir el estrés, realizar actividad física y dedicar más tiempo a su bienestar personal.
Desde TODO EN EL PUNTO MULTIMEDIA, damos gracias a Dios porque las consecuencias de este acontecimiento pudieron haber sido mucho más graves. Reconocemos, además, la importancia de la asistencia oportuna, la solidaridad de las personas que estuvieron presentes y la atención recibida por parte del personal médico.
Querido Héctor, te deseamos una pronta, completa y satisfactoria recuperación. Que Dios continúe fortaleciéndote, guiando tus pasos y concediéndote salud para seguir adelante con tus proyectos profesionales, tu vocación de servicio y ese espíritu positivo que te caracteriza.
Tu vida, tu amistad y tus aportes al deporte y a la comunicación dominicana tienen un gran valor. Que esta experiencia sirva también para recordarnos que la salud debe ocupar un lugar prioritario, incluso cuando las responsabilidades y los compromisos diarios parecen no dar tregua.
Recibe un abrazo solidario de todo nuestro equipo. Seguimos unidos en oración y con los mejores deseos para tu recuperación.
¡Gracias a Dios por tu vida, Héctor! ¡Que el Señor te conceda salud, fortaleza y muchos años más de vida y servicio!
Gracias Dios por tanto…
Por Héctor Gómez
Sirvan estas palabras para agradecerle a Dios Todopoderoso por su misericordia, bondad y por darme la oportunidad de seguir viviendo.
El pasado lunes en la noche, mientras conducía por el elevado del KM. 13 de la autopista Duarte, dirección oeste-este, de camino a realizar Central Deportes, por RTVD, sufrí un síncope (desmayo), perdí el conocimiento y lo recuperé cuando ya estaba rodeado de motoristas, quienes me dijeron que tuve la suerte de que en ese instante solo transitaban motores. Mi vehículo impactó el muro de contención de un lado y de otro.
Los motoristas no cesaban de decirme: «Mire, hermano, usted es un salami, dele gracias a Dios que usted está vivo para contarlo».
Las bolsas de aire se activaron por la desaceleración brusca y repentina del vehículo. Me di un golpe muy fuerte en la frente con el guía y resulté también con moretones en el pecho, cuello y el costado derecho, producto del fuerte impacto.
Producto del evento, fui llevado por una ambulancia del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 a CEDIMAT, donde recibí un trato muy afable y deferente de parte del personal que me asistió durante los tres días que estuve ingresado.
Una vez más he comprobado la gran misericordia y bondad infinita de Dios para conmigo.
Definitivamente, todo obra para bien, puesto que en los estudios que me hicieron salieron a relucir varios problemas de salud, tales como presión, azúcar alta y problemas de circulación, además del estrés natural producto de los compromisos en mi diario vivir.
Admito que no soy muy dado a ir al médico y que tengo un gran cúmulo de ocupaciones y muchos casos sociales y de salud pendientes de resolver, lo cual, ahora es que me he dado cuenta, me carga mucho emocionalmente.
Ciertamente debo replantearme el nivel de ajetreo que llevo cada día, el sedentarismo y cómo hacer del ejercicio físico una costumbre en mi diario vivir.
Gracias Dios, gracias Dios, gracias Dios.
Su cuenta de Facebook.
Primitivo Gil
Director general
TODO EN EL PUNTO MULTIMEDIA
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