La Páz amenazada entre Israel y Hamás en su sexto día del acuerdo. Fuerte externa foto.
Khan Younis, Gaza/Jerusalén, 15 de octubre de 2025
El alto el fuego entre Israel y Hamás cumplió este miércoles su sexto día, marcado por nuevos intercambios de cadáveres, graves denuncias de tortura a prisioneros palestinos y crecientes tensiones sobre el cumplimiento del acuerdo mediado por Estados Unidos. Mientras tanto, la reapertura del paso fronterizo de Rafah sigue posponiéndose.
El Ejército israelí confirmó la recepción de dos nuevos cuerpos de rehenes trasladados por la Cruz Roja desde Gaza, aunque las identidades aún no han sido verificadas. La entrega ocurrió tras confirmarse la identidad de tres rehenes cuyos restos fueron devueltos el martes: Uriel Baruch, Tamir Nimrodi y Eitan Levi. Sin embargo, un cuarto cuerpo no correspondía a ningún rehén, generando confusión en medio de la frágil tregua.
Hasta ahora, Israel ha recibido ocho cuerpos, mientras Hamás asegura que el proceso tomará tiempo debido a las dificultades para recuperar restos entre los escombros de edificios destruidos por los bombardeos. Paralelamente, Israel entregó 45 cuerpos palestinos a Gaza, generando indignación tras denuncias de signos de tortura y ejecuciones extrajudiciales observadas por médicos forenses en el hospital Nasser de Khan Younis.
Los cuerpos devueltos, pertenecientes a hombres de entre 25 y 70 años, presentaban marcas de estrangulamiento, huesos rotos y heridas de bala, algunos con manos y pies esposados y vendas en los ojos. Las autoridades sanitarias palestinas señalaron que muchos habrían muerto bajo custodia israelí, aunque no se ha confirmado oficialmente.
Israel presiona a Hamás por supuestas demoras en la devolución de cuerpos de rehenes y ha reducido a la mitad el número de camiones de ayuda humanitaria permitidos en Gaza. Además, anunció que el paso de Rafah, entre Gaza y Egipto, permanecerá cerrado hasta nuevo aviso, aunque fuentes diplomáticas indican que podría reabrirse el jueves bajo supervisión de la Unión Europea.
A pesar del alto el fuego, al menos nueve palestinos murieron el martes en nuevos incidentes con tropas israelíes, según fuentes médicas locales. Israel argumenta que sus fuerzas respondieron a “amenazas inminentes” en el norte de Gaza. Las cifras de víctimas desde el inicio del conflicto, en octubre de 2023, ascienden ya a casi 68,000 palestinos.
El acuerdo vigente permitió el intercambio de 20 rehenes israelíes vivos por unos 1,700 palestinos liberados, incluidos 240 prisioneros de Cisjordania, de los cuales más de un centenar fueron deportados temporalmente a Egipto.
La tregua, parte del plan impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, enfrenta su primera gran prueba. Las denuncias de tortura, los incidentes armados y la falta de cumplimiento pleno de los compromisos amenazan con desestabilizar los frágiles avances logrados hacia una paz duradera.

