El caso de Jesús Colón, las interrogantes financieras sobre COOPEASDE y la necesidad de mayor cohesión dentro del PRM abren un debate sobre la gestión municipal, la transparencia y el futuro político del oficialismo en el municipio más poblado de la República Dominicana.
Por Primitivo Gil
Desde la redacción de TODO EN EL PUNTO MULTIMEDIA
SANTO DOMINGO ESTE, RD. — La renuncia de Marcos Jesús Colón Arache a la Secretaría General del Ayuntamiento de Santo Domingo Este (ASDE), efectiva a partir del 31 de octubre de 2026, y los cuestionamientos sobre la situación financiera de la Cooperativa de Empleados del cabildo (COOPEASDE) colocan a la administración del alcalde Dío Astacio ante una coyuntura que demanda explicaciones, transparencia y capacidad de articulación política.
Los acontecimientos, divulgados por distintos medios durante los últimos días, no demuestran por sí solos la existencia de una crisis generalizada en la Alcaldía ni permiten establecer una conexión causal entre la salida de Colón y las dificultades financieras de la cooperativa. Sin embargo, constituyen asuntos de interés público que requieren respuestas documentadas.
La pregunta de fondo es si la administración municipal podrá convertir estos episodios en una oportunidad para fortalecer su institucionalidad o si las diferencias internas terminarán afectando la confianza de los ciudadanos y la cohesión política del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en Santo Domingo Este.
JESÚS COLÓN: UNA RENUNCIA QUE DEJA INTERROGANTES
La salida de Jesús Colón Arache tiene un elemento que merece especial atención: en la carta fechada el 5 de octubre, el funcionario señala que presenta su renuncia irrevocable conforme a una solicitud realizada por el alcalde.
La información publicada por Diario Santo Domingo indica que Astacio le habría ofrecido pasar a la Secretaría Técnica, propuesta que Colón no aceptó. Otros reportes también documentan la designación de Leonardo Martínez para asumir la Secretaría General dentro de los movimientos administrativos anunciados por el Ayuntamiento.
La coincidencia de estas decisiones abre interrogantes legítimas sobre la naturaleza de la reorganización, las razones del cambio y el nivel de entendimiento entre quienes integraban la estructura de dirección municipal.
No obstante, debe hacerse una distinción importante: la salida de un funcionario no demuestra automáticamente una ruptura personal o política, ni permite afirmar que exista una conspiración interna o una rebelión dentro del PRM.
Nuestra observación: cuando un funcionario de alto nivel abandona una posición de responsabilidad, especialmente si la comunicación señala que la decisión responde a una solicitud del alcalde, la administración debe explicar de manera clara el alcance del cambio y cómo se garantizará la continuidad de los trabajos municipales.
La transparencia institucional reduce las especulaciones y evita que una decisión administrativa termine convertida en una controversia política de mayores dimensiones.
COOPEASDE: RD$28 MILLONES QUE EXIGEN RESPUESTAS DOCUMENTADAS
Otro asunto de considerable sensibilidad es la situación financiera de COOPEASDE, la cooperativa de empleados del Ayuntamiento.
Diario Libre informó en julio de 2026 que la entidad reportaba un déficit de RD$28 millones y que su presidente, Jesús Colón, había dispuesto una auditoría forense para revisar operaciones correspondientes a los años 2022, 2023, 2024 y 2025.
Según las informaciones publicadas, la revisión busca determinar el origen del faltante, reconstruir las operaciones financieras y establecer posibles responsabilidades. También se reportaron dificultades para acceder a documentación relacionada con préstamos y otros movimientos económicos.
Estos datos deben manejarse con rigor: un déficit reportado no equivale automáticamente a un robo, un desfalco probado o una responsabilidad penal. Para establecer esas conclusiones se necesitan resultados de auditoría, documentación financiera y, cuando corresponda, investigaciones de los organismos competentes.
La prioridad debe ser proteger los ahorros y los derechos de los socios, esclarecer la situación patrimonial de la cooperativa y comunicar los resultados de manera verificable.
¿Qué debe hacerse?
1. Publicar los resultados de la auditoría una vez concluidos y formalmente validados, respetando las normas aplicables.
2. Informar a los socios sobre sus ahorros, las obligaciones pendientes y los mecanismos disponibles para retirar sus recursos.
3. Identificar, con pruebas documentales, el origen de las diferencias financieras y las responsabilidades que pudieran corresponder.
4. Dar participación a los órganos de fiscalización y supervisión competentes cuando resulte necesario.
Debe recordarse que COOPEASDE es una cooperativa de empleados y que su situación financiera no debe confundirse automáticamente con las cuentas presupuestarias del Ayuntamiento. Son ámbitos relacionados por la participación de funcionarios y empleados, pero jurídicamente diferenciados.
La pregunta fundamental es sencilla: ¿cuándo tendrán los socios información completa, comprensible y respaldada por documentos sobre la situación de su entidad?
LOS ERRORES QUE LA ADMINISTRACIÓN DEBE EVITAR
Desde una perspectiva de gestión pública, hay varios riesgos que el alcalde y su equipo deben considerar.
1. Comunicar los cambios sin explicar suficientemente su alcance.
Los movimientos de personal pueden formar parte de las atribuciones administrativas del alcalde. Sin embargo, cuando involucran posiciones estratégicas y provocan dudas públicas, una explicación institucional oportuna contribuye a preservar la confianza.
2. Permitir que las versiones sustituyan a la información oficial.
Cuando faltan explicaciones, las especulaciones ocupan el espacio público. La respuesta no debe ser confrontar a quienes preguntan, sino aportar documentos, cronologías y argumentos verificables.
3. No separar la gestión administrativa de las diferencias políticas.
Las decisiones de gobierno deben justificarse por criterios institucionales y de servicio. Si existen desacuerdos entre dirigentes, corresponde manejarlos por los canales apropiados, sin comprometer el funcionamiento de los servicios municipales.
4. Descuidar la comunicación con los empleados y los munícipes.
La ciudadanía necesita conocer los resultados de la gestión, las dificultades existentes y las medidas correctivas. La comunicación pública no puede limitarse a divulgar actividades; también debe responder a cuestionamientos relevantes.
5. Confundir la defensa política con la rendición de cuentas.
Una administración puede defender sus decisiones, pero eso no sustituye la obligación de presentar resultados y aclarar asuntos de interés colectivo.
Estas observaciones constituyen criterios de evaluación y recomendaciones de buena gestión; no significan que todas las deficiencias señaladas hayan sido demostradas en este caso.
¿QUIÉN SERÁ RESPONSABLE DE UN EVENTUAL DESGASTE DEL PRM EN SANTO DOMINGO ESTE?
Esta es una de las preguntas políticas más importantes que deja abierta la coyuntura.
Si las tensiones administrativas se prolongan, si dirigentes relevantes se distancian y si las diferencias internas no encuentran canales de solución, el PRM podría enfrentar dificultades para mantener una coordinación política eficaz en Santo Domingo Este.
Pero sería prematuro atribuir a una sola persona la responsabilidad por un eventual debilitamiento de la organización. Para establecer responsabilidades políticas se necesitaría conocer las decisiones adoptadas, las diferencias existentes, las posiciones de los dirigentes y la respuesta de las estructuras partidarias.
El alcalde, por su condición de principal autoridad ejecutiva municipal, tiene una responsabilidad institucional directa sobre las decisiones de su administración. Eso no significa que sea automáticamente responsable de todos los problemas de la cooperativa ni de cualquier diferencia que se produzca dentro del partido.
También corresponde a los dirigentes locales y a las instancias partidarias contribuir a resolver las diferencias, mantener los canales de diálogo y evitar que los intereses particulares prevalezcan sobre los compromisos asumidos con los ciudadanos.
El punto crítico no es determinar quién gana una disputa interna, sino establecer si el PRM conserva la capacidad de actuar con cohesión, ofrecer respuestas a la población y sostener una gestión municipal evaluable por sus resultados.
DÍO ASTACIO: ¿QUÉ PUEDE ESPERARSE EN EL FUTURO POLÍTICO?
El futuro político de Dío Astacio estará condicionado por diversos factores, entre ellos los resultados de su administración, la relación con su equipo, la percepción de los munícipes, el comportamiento de las estructuras del PRM y las reglas internas que rijan los procesos partidarios.
No sería responsable anticipar un desenlace electoral a partir de dos asuntos controvertidos. Lo que sí puede hacerse es identificar los escenarios que podrían desarrollarse.
Escenario uno: corrección institucional. La Alcaldía explica los cambios, garantiza la continuidad administrativa, comunica resultados y contribuye a que los organismos competentes esclarezcan las dudas financieras sobre la cooperativa. Este camino permitiría evaluar la gestión sobre la base de hechos y resultados.
Escenario dos: prolongación de las tensiones. Si continúan las versiones contradictorias, las diferencias internas y las preguntas sin respuesta, podría aumentar el desgaste de la imagen institucional y dificultarse la coordinación entre dirigentes.
Escenario tres: reacomodo político. Los cambios administrativos podrían dar lugar a una nueva distribución de responsabilidades y alianzas dentro del equipo municipal. Su alcance dependerá de las decisiones efectivamente adoptadas y de la reacción de los actores involucrados.
Ninguno de estos escenarios debe darse por consumado. Su evolución dependerá de acontecimientos posteriores que hoy no pueden establecerse como hechos.
Para el alcalde, el desafío consiste en demostrar capacidad de conducción, fortalecer los procedimientos administrativos y mantener una relación funcional con los sectores políticos y sociales del municipio.
¿SE ABRE UN ESPACIO PARA LA OPOSICIÓN?
Los conflictos internos de una organización gobernante pueden convertirse en asuntos relevantes para la oposición, pero no producen automáticamente un cambio en las preferencias ciudadanas.
En Santo Domingo Este, los actores opositores pueden plantear preguntas sobre la transparencia, el cumplimiento de las promesas municipales, la calidad de los servicios y los resultados de la administración. Para que sus planteamientos tengan sustancia, deben acompañarlos con propuestas, documentación y alternativas de gestión.
La discusión no debería reducirse a aprovechar una renuncia o un déficit reportado para presentar conclusiones definitivas. La ciudadanía necesita comparar hechos, compromisos y resultados.
Por su dimensión poblacional y sus necesidades urbanas, Santo Domingo Este requiere una administración capaz de responder a problemas concretos: infraestructura vial, drenaje pluvial, recogida de residuos, ordenamiento territorial, espacios públicos, movilidad y servicios comunitarios.
El debate político tendrá mayor utilidad pública si los dirigentes, tanto del oficialismo como de la oposición, explican cómo abordarían esas prioridades, con qué recursos y bajo cuáles mecanismos de seguimiento.
NUESTRA SUGERENCIA EDITORIAL E INSTITUCIONAL
Desde TODO EN EL PUNTO MULTIMEDIA consideramos necesario que la administración municipal y las instancias involucradas respondan con información verificable a las interrogantes que han surgido.
Recomendamos:
– Que la Alcaldía explique el alcance de la reorganización administrativa y las responsabilidades de los funcionarios designados.
– Que COOPEASDE informe sobre el avance y las conclusiones de la auditoría, así como sobre la situación de los ahorros de sus socios.
– Que los organismos competentes actúen dentro de sus atribuciones para esclarecer cualquier irregularidad que pudiera comprobarse.
– Que la dirección municipal del PRM promueva el diálogo interno y evite que las diferencias perjudiquen la gobernabilidad.
– Que el Ayuntamiento presente resultados medibles de su gestión y mantenga canales de comunicación abiertos con las comunidades.
La objetividad exige no adelantar condenas, pero también impide ignorar las preguntas legítimas de la ciudadanía. Investigar, informar y rendir cuentas son responsabilidades que deben cumplirse independientemente de la afiliación política de los funcionarios.
CONCLUSIÓN: LA CONFIANZA SE CONSTRUYE CON RESULTADOS
La renuncia de Jesús Colón Arache y las interrogantes financieras sobre COOPEASDE representan dos asuntos que requieren seguimiento periodístico e institucional. Su coincidencia temporal ha alimentado el debate sobre la administración de Dío Astacio, pero todavía es necesario distinguir los hechos documentados de las interpretaciones políticas.
El futuro del alcalde no debe evaluarse únicamente por los movimientos de su equipo, sino también por la capacidad de su gestión para resolver problemas, administrar correctamente los recursos, garantizar la continuidad de los servicios y ofrecer respuestas oportunas.
Del mismo modo, la cohesión del PRM en Santo Domingo Este dependerá de cómo sus dirigentes manejen las diferencias y de si consiguen mantener una relación constructiva entre partido, administración y ciudadanía.
La pregunta que queda sobre la mesa es esta: ¿se convertirán estos acontecimientos en una oportunidad para corregir debilidades institucionales o prolongarán las dudas sobre la conducción municipal?
La respuesta no estará en los rumores ni en las declaraciones aisladas, sino en los documentos, las decisiones y los resultados que se presenten a la población.
TODO EN EL PUNTO MULTIMEDIA
Objetividad, seriedad y coherencia al servicio de la comunidad.

