Nelson Gutiérrez al ofrecer declaraciones a los medios.
Redacción TP.
Santo Domingo, DN.- El dirigente del PRM y presidente del Conadehu afirma que el aparato gubernamental lo persigue por hacer lo que el propio presidente Abinader pidió
Santo Domingo, República Dominicana — Nelson Gutiérrez, dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y presidente del Consejo Nacional de los Derechos Humanos (Conadehu, Inc.), denunció públicamente que el partido y el aparato gubernamental han permitido que se utilice toda la maquinaria del poder en su conjunto con el propósito de destruirlo políticamente.

Gutiérrez señaló que la situación tiene su origen en haber seguido la instrucción pública del presidente Luis Abinader, quien en su discurso ante la Asamblea Nacional del año 2023 exhortó a denunciar la corrupción administrativa, garantizando protección a quienes lo hicieran. Sin embargo, afirmó que hoy, lejos de recibir esa garantía, enfrenta la embestida del propio aparato del Estado, que actúa en su contra de manera arbitraria, con el objetivo de «trancarle la puerta y botar la llave».
Denuncias sustentadas en auditorías forenses
El dirigente precisó que las denuncias de corrupción que realizó están debidamente documentadas y se encuentran contenidas en las páginas 47 y 48 del discurso presidencial ante la Asamblea Nacional del 2023, y que además están respaldadas por auditorías forenses, lo que les otorga un sólido fundamento técnico y jurídico.
Amenazas del Ministerio Público y la Policía Nacional
Gutiérrez reveló que, a pesar de las amenazas y presiones ejercidas en su contra por parte del Ministerio Público y miembros de la Policía Nacional, ha mantenido una posición firme y de silencio temporal, lo que él mismo describió con la expresión «haber hecho mute» ante las intimidaciones recibidas.
Próximas revelaciones
El dirigente anunció que en los próximos días dará a conocer en detalle todos los pormenores del caso, incluyendo los hechos y su desarrollo a lo largo de aproximadamente tres meses, dejando entrever que se trata de un expediente de considerable gravedad.
La denuncia de Gutiérrez pone sobre la mesa una situación de especial sensibilidad política, toda vez que proviene de un miembro de las propias filas del partido gobernante, quien afirma haber actuado de buena fe siguiendo los llamados del Ejecutivo a combatir la corrupción, y que en respuesta ha recibido persecución institucional.

