Por La Redacción TP.
Santo Domingo, República Dominicana.– La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) expresó su profunda solidaridad y cercanía espiritual con el pueblo colombiano, especialmente con las familias que han perdido seres queridos y con las personas afectadas por el devastador terremoto registrado el lunes 10 de agosto, cuyo epicentro se localizó en el municipio de San José del Palmar, departamento del Chocó.
La posición de la Iglesia dominicana está contenida en una carta oficial, fechada este martes 11 de agosto de 2026 y dirigida a monseñor Francisco Javier Múnera Correa, IMC, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC).
“Dios es nuestro refugio y fortaleza, socorro siempre a punto en la angustia” (Sal 46,2),
señala la comunicación, firmada por monseñor Ramón Alfredo de la Cruz Baldera, obispo de San Francisco de Macorís y presidente de la CED, y monseñor José Amable Durán Tineo, obispo auxiliar de Santo Domingo y secretario general.
La Conferencia del Episcopado Dominicano manifestó que, como hermanos en la fe, acompaña en la oración a las familias que han perdido seres queridos y a todos quienes sufren las consecuencias de la tragedia, incluidos heridos, desplazados y desaparecidos.
Asimismo, destacó la disposición de la Iglesia dominicana de contribuir, a través de sus organismos institucionales, entre ellos la Comisión Nacional de Pastoral Social y Cáritas Dominicana, a las acciones de solidaridad y asistencia que sean necesarias.
Oraciones por los afectados
En su mensaje, los obispos dominicanos pidieron fortaleza para las autoridades y los organismos que trabajan en la respuesta a la emergencia, así como para el personal médico, voluntarios y todas las personas involucradas en las labores de rescate, asistencia y restablecimiento de las comunidades afectadas.
La CED también elevó sus oraciones a la Santísima Virgen, bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, para que interceda por el pueblo colombiano y lo acompañe en estos momentos de dolor.
El terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto ha provocado una grave emergencia en Colombia, con víctimas mortales, personas heridas y daños materiales en diferentes zonas del país. Las autoridades y organismos de socorro mantienen las labores de búsqueda, rescate y atención a los afectados, mientras continúan registrándose réplicas.
La Iglesia dominicana reafirma así su cercanía con el pueblo colombiano y su compromiso de acompañar, desde la fe, la oración y la solidaridad, a quienes enfrentan las consecuencias de esta tragedia.
Fuente: Conferencia del Episcopado Dominicano (CED), Presidencia, comunicación No. 007/2026, 11 de agosto de 2026.

