CRNEL. CB. Pablo Joel Pimentel.

HOY QUIERO DESAHOGARME Y, SOBRE TODO, QUIERO ENCONTRAR UNA RESPUESTA.
¿Por qué los bomberos somos tan maltratados en este país?
¿Por qué siempre tenemos que ser los últimos en cobrar? ¿Por qué para pagarnos un salario que ya nos ganamos trabajando siempre aparece una excusa nueva?
Nosotros no abandonamos el servicio.
No cerramos las puertas de los cuarteles porque no nos hayan pagado. No dejamos de salir cuando suena una alarma. No le decimos a una familia que su casa se queme porque todavía no hemos cobrado.
Cuando hay un accidente, ahí estamos.
Cuando hay un incendio, ahí estamos.
Cuando una persona está atrapada, ahí estamos.
Cuando nuestras montañas se están quemando, también estamos ahí.
Dando el 100 %, arriesgando nuestras vidas, salvando vidas y propiedades y evitando pérdidas de millones de pesos.
Pero cuando llega el momento de pagarnos, parece que nadie recuerda al bombero.
El ultimo pago que recibimos fue en julio y desde ahí los bomberos estamos esperando nuestro salario. Y todos los días escuchamos una historia diferente: que devolvieron la nómina porque faltaba una firma; que la persona que tiene que firmar no está; que apareció una persona fallecida que todavía figuraba en la nómina; que incluyeron personas que aparecen en dos nóminas; que tuvieron que devolverla para corregirla…
Siempre hay un cuento. Siempre aparece algo.
Y yo me pregunto: ¿qué culpa tiene el bombero de los errores administrativos de otros?
Mientras una nómina va de un escritorio a otro, en la casa del bombero hay necesidades reales.
Hay un padre que no puede comprar una lata de leche para su hijo.
Hay una madre que necesita comprar una caja de pampers.
Hay un alquiler esperando.
Hay comida que comprar.
Hay una familia preguntándose cuándo llegará ese dinero.
Y estamos hablando de bomberos que en muchos casos reciben apenas 14 mil pesos mensuales. Un salario que de por sí resulta insuficiente para enfrentar el costo de la vida y que, para colmo, ni siquiera llega a tiempo.
Eso duele.
Quiero creer que nuestro excelentísimo señor presidente Luis Abinader desconoce esta situación.
Porque para exigirnos sacrificio sí somos importantes. Para meternos en un incendio, subir una montaña, sacar una persona de un vehículo destruido o exponernos a perder la vida, ahí sí cuentan con nosotros.
Pero para pagarnos, siempre podemos esperar.
No queremos privilegios. No estamos mendigando absolutamente nada.
Queremos que nos paguen lo que trabajamos.
Queremos llevar comida dignamente a nuestras casas. Queremos poder mirar a nuestros hijos y saber que después de haber arriesgado la vida por los demás, por lo menos podremos cumplir con nuestra propia familia.
Yo quisiera que alguien me responda:
¿Por qué se maltrata tanto al bombero dominicano?
Porque nosotros seguimos aquí.
Sin cobrar, seguimos aquí.
Con necesidades, seguimos aquí.
Con salarios miserables, seguimos aquí.
Cuando suena la alarma, seguimos saliendo.
Pero también somos seres humanos. También tenemos hijos. También tenemos familia. También tenemos hambre. También tenemos compromisos.
El bombero no vive de aplausos ni alimenta a sus hijos con reconocimientos.
El bombero merece respeto, dignidad y, por lo menos, que esos 14 mil pesos que tanto sacrificio le cuesta ganarse se los paguen a tiempo.
Y hago este escrito porque muchos intendentes no se atreven ni a levantar La cabeza, porque?- ellos saben, así también para cualquier represalia este escrito lo hace un coronel con 33 años de servicios y lo hago con toda responsabilidad.
Atentamente;
Pablo Joel Pimentel Rosario
Coronel CB
Intendente general Bomberos Buena Vista
