Por Dayvi López Vargas
Desde hace mucho tiempo hemos venido escuchando mencionarse la sociedad «secreta» La Trinitaria; sin embargo, es poco probable la existencia de dicha sociedad y el secretismo, que eran más acciones de los masones.
El Gral. Carlos de Vargas, gobernador de Santo Domingo, hizo un informe en el año 1864, dirigido al ministro de Ultramar español, mediante el cual detalla que el Gral. Duarte tenía un partido. Lo expresa diciendo:«… Don Juan Pablo Duarte gefe (sic) del Partido Nacional Dominicano en 1844 y primer presidente de la República proclamada en el Cibao”.
Podemos agregar que resulta infantil pensar que el secretismo se iba a mantener con el crecimiento de «tres miembros» en una organización. Sin embargo, Rosa Duarte, hermana de Juan Pablo Duarte, en sus Apuntes, señala que en la inauguración del movimiento fueron muchas personas. Ella lo expresa en la página 65, donde nos señala:
La revolución seguía su curso y el año de mil ochocientos treinta y ocho, el diez y seis de julio, a las once de la mañana, acompañado de un gran número de patriotas, inauguró la revolución bajo el Lema Sacrosanto de Dios, Patria y Libertad República Dominicana, jurando liberar la patria o morir.
En el párrafo anterior, textualmente como dijo su hermana Rosa, un gran número de personas y el nombre de «Dios, Patria y Libertad», el mismo lema de nuestro Escudo. El propio Gral. Duarte en sus cartas especifica que fue el líder del movimiento «Dios, Patria y Libertad» y «Edecán» de los «Padres Fundadores».
El nombre de los trinitarios supuestamente surge de José María Serra de Castro, pero debemos destacar que, luego de muertos todos los Padres Fundadores, el supuesto documento llamado «Apuntes para la Historia de los Trinitarios» fue entregado en 1887 al arzobispo Fernando Arturo de Meriño. Este fue presentado a la sociedad para 1915.
El propio Serra, que fue santanista y nunca volvió al país, según los mismos «escritorzuelos» de nuestra historia, es el que señala que Duarte admiraba a los haitianos, con la supuesta admiración que inicia diciendo: “Yo admiro al pueblo haitiano…». Para nosotros nada más indignante, ya que Duarte declara la guerra total contra Haití el 19 de abril de 1844.
Las «comunas» haitianas fueron dirigidas por Juan Pablo Duarte en el país; a través de esa organización, Duarte consigue el apoyo de los líderes de la parte este de la isla al Gral. Charles Herard. Dicho general logra la victoria en la revolución Reformista. Dicha revolución fue un éxito, pero Herard arremete contra los líderes dominicanos de ideas progresistas y liberales.
En 1915 el presidente del país fue Juan Isidro Jiménes Pereyra, hijo del general traidor Manuel Jiménes, enemigo de Santana, que terminó yéndose del lado haitiano, considerado general y duque por el gobierno de Haití. Murió con los máximos honores de Estado.
Por las venas del expresidente Hipólito Mejía fluye sangre jimenista. Por Mejía y Milagros Ortiz Bosch es que tenemos el más grande y grave problema al aceptar a los niños haitianos masivamente en nuestras escuelas, todo por orden de Mejía y por memorándum de la secretaria de Educación de aquel entonces.
Finalmente, nos hemos cansado de solicitar al liderazgo conservador del Instituto Duartiano de la Zona Colonial referencias o pruebas que confirmen la sociedad y no hemos recibido respuestas. Por el momento confiamos en los duartistas liberales dirigidos por los señores Carlos Sierra y Miguel Gonell.
Perfil profesional del autor
Especialista en Inteligencia y Defensa
C. Comando Op. de Paz
Piloto Aviador
Graduando en Conducción y G. Operaciones Militares
Historiador, docente universitario, influencer de la página ZonaMilitar, escritor, politólogo y sobre todo Patriota
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