Aunque el Gobierno asegura que no se afectará el Jardín y minimiza el impacto ambiental, ambientalistas denuncian que el plansería fatal y sentaría un precedente peligroso para las áreas verdes del país.
Por: Primitivo Gil, redacción TP.
Santo Domingo, R.D. – La creciente preocupación por el destino de los espacios verdes en la capital volvió a encender las alarmas este fin de semana, cuando decenas de ciudadanos se manifestaron frente al Jardín Botánico Nacional Dr. Rafael María Moscoso. La protesta, liderada por el cineasta José María Cabral, reunió a reconocidas figuras públicas, activistas, estudiantes y residentes de zonas cercanas, bajo un mensaje claro: “El Jardín Botánico no se toca.”
El motivo de la protesta surge por el anunciado proyecto vial del Gobierno que busca descongestionar el tránsito en la avenida República de Colombia, uno de los principales corredores del norte del Distrito Nacional. El presidente del Gabinete de Transporte, José Ignacio Paliza, informó que el próximo 23 de julio se darán a conocer los detalles del plan integral de movilidad para la zona, en respuesta a una demanda ciudadana que ya lleva años.
Sin embargo, sectores ambientalistas y residentes se mantienen en alerta ante los posibles efectos colaterales. Aunque el ministro de Medio Ambiente, Paíno Enríquez, aseguró que el impacto sería mínimo —estimado en apenas un 0.01% del área total del Jardín Botánico—, estas declaraciones no han calmado los temores de quienes ven en este proyecto un precedente peligroso para otras áreas protegidas del país.
> “No podemos permitir que corten una sola rama del botánico. Esta semana ya talaron más de 300 árboles en el Centro Olímpico, ¿vamos a repetir esa historia?”, expresó con indignación una vecina del sector.
Durante la manifestación se recordó que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, toda ciudad debería tener al menos nueve metros cuadrados de área verde por habitante, una meta que el Gran Santo Domingo aún no logra alcanzar.
Desde su fundación en 1976, el Jardín Botánico ha sido un pulmón vital para la capital y un referente nacional en el estudio, la conservación y el manejo de la flora dominicana.
La manifestación no solo expresa la preocupación por este espacio específico, sino que se inscribe en una tendencia más amplia de defensa del medio ambiente frente al avance del desarrollo urbano descontrolado. Diversos colectivos han advertido que el país atraviesa una etapa crítica en la protección de sus recursos naturales.
El debate sigue abierto: ¿puede el desarrollo urbano coexistir con la protección de los ecosistemas? Este martes 23 se conocerá el plan oficial del Gobierno. Mientras tanto, los activistas mantienen su mensaje firme: “El Jardín Botánico no se toca.”
