LA CIUDAD SORPRENDENTE QUE SE QUEDO SOLITARIA EN EL DESIERTO INCONCLUSA

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ARIZONA,EE.UU.-

LaRedaccióntp.

Google Maps es capaz de llevarnos allá donde soñemos: no existe un punto del Planeta que no podamos visitar desde el sofá de nuestra casa, pues con una simple búsqueda de coordenadas podemos llegar donde queramos. Y, posiblemente, uno de los lugares más curiosos que podamos encontrar está en mitad del desierto de Arizona (EEUU): se trata de Arcosanti, la futurista comunidad que se quedó a medio construir en medio de la nada.

En la década de los sesenta, el arquitecto italiano Paolo Soleri comenzó a imaginar una ciudad del futuro. Se trataría de un lugar completamente sostenible, en el que los habitantes pudieran contar con tecnologías verdes con las que iluminar la casa, cocinar o, incluso, desplazarse por las calles. El proyecto comenzó a construirse en los primeros años de los setenta pero, poco a poco, aquella bonita idea comenzó a desmoronarse.

RUBÉN RODRÍGUEZ

La idea inicial es muy similar a la que, medio siglo después, se están llevando a cabo en otras localidades, como es el caso de Qatar, Malasia, Arabia Saudí o, incluso, Toronto con la filial de Google: que la ciudad pudiera autoabastecerse simplemente con los recursos naturales de la Tierra para hacerla completamente sostenible: habitaciones iluminadas por el sol, sombras naturales en lugar de aire acondicionado o coche eléctricos eran algunos de los puntos básicos del ambicioso plan.

La intención primordial se basaba en hacer ver que era posible levantar una ciudad casi sin emisiones, respetuosa con el medio ambiente y completamente sostenible… pero su sueño pronto se convirtió en una utopía. Muchos de los conceptos que Soleri tenía en mente eran realmente costosos, por lo que era fundamental adquirir la financiación adecuada para llevarlos a cabo. Poco a poco fue consiguiéndola… hasta que el ‘boom’ de la citada ciudad fue perdiendo peso.

Con el paso de los meses, el dinero comenzó a ser mucho más difícil de recaudar, hasta llegar a un punto en el que el chorro se cortó: esa situación provocó que muchos de los voluntarios que trabajaban con él decidieran de ir, poco a poco, abandonando el proyecto, hasta encontrarse en una encrucijada. Sin mano de obra y sin dinero para seguir construyendo, Soleri se vio abocado a entender que la idea de su ciudad sostenible debía de ser abandonada en un cajón.

A día de hoy, solo un 5% del total del proyecto que había sido planificado inicialmente se ha construido, aunque hace más de 25 años que no se levanta una nueva edificación en la zona. Desde el fallecimiento de Soleri en 2013, solo quedan aproximadamente unos 80 trabajadores en la zona, que viven en la misma Arcosanti y que cobran el sueldo mínimo por trabajar en la Fundación Cosanti, que es la encargada de mantener la ciudad en funcionamiento.

La ciudad, a vista de pájaro. (Google Maps)
La ciudad, a vista de pájaro. (Google Maps)

Los habitantes deben dedicar unas 40 horas semanales a trabajos de mantenimiento, construcción y administración de terrenos, con los que perciben una cantidad cercana a unos 330 dólares al mes. Uno de los grandes puntos de ingreso de la ciudad viene de la mano del FORM, un festival de música que es uno de los grandes reclamos de la zona. El proyecto pionero de ciudad sostenible que nunca llegó a ser lo que se esperaba de él.

Fuente Externa: El confidencial.


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