Internacional.
«El Ejército continúa preparándose para la guerra» dijo un portavoz del Ministerio de Defensa de China
Tan solo cuatro días de respiro ha dado el ejército chino antes de volver a desplegar sus aviones de combate en los alrededores de Taiwan. Fueron 30 cazas los que realizaron simulacros de combate el lunes por la tarde, la mitad de ellos cruzaron la línea media que marca una frontera no oficial entre las aguas chinas y taiwanesas.

«El Ejército Popular de Liberación (EPL) continúa preparándose para la guerra. Este es un contraataque resuelto y una disuasión solemne a las provocaciones consecutivas de Estados Unidos. El EPL está preparado para aplastar resueltamente cualquiera de los intentos de independencia de Taiwan», dijo Wu Qian, portavoz del Ministerio de Defensa de China.
El pasado miércoles, el EPL anunció que había «concluido con éxito» los ejercicios militares como respuesta al incendiario paso por Taipei de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nanci Pelosi. Unos simulacros de invasión con fuego real sin precedentes en las últimas dos décadas que se han reactivado esta semana como respuesta a la visita a la isla de una nueva delegación de cinco legisladores estadounidenses.
Tan solo cuatro días de respiro ha dado el ejército chino antes de volver a desplegar sus aviones de combate en los alrededores de Taiwan. Fueron 30 cazas los que realizaron simulacros de combate el lunes por la tarde, la mitad de ellos cruzaron la línea media que marca una frontera no oficial entre las aguas chinas y taiwanesas.
«El Ejército Popular de Liberación (EPL) continúa preparándose para la guerra. Este es un contraataque resuelto y una disuasión solemne a las provocaciones consecutivas de Estados Unidos. El EPL está preparado para aplastar resueltamente cualquiera de los intentos de independencia de Taiwan», dijo Wu Qian, portavoz del Ministerio de Defensa de China.
El pasado miércoles, el EPL anunció que había «concluido con éxito» los ejercicios militares como respuesta al incendiario paso por Taipei de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nanci Pelosi. Unos simulacros de invasión con fuego real sin precedentes en las últimas dos décadas que se han reactivado esta semana como respuesta a la visita a la isla de una nueva delegación de cinco legisladores estadounidenses.
«Esta última visita fue una flagrante violación del principio de una sola China, que además envía una señal equivocada a las fuerzas separatistas en Taiwan», aseguraba el lunes el portavoz chino de Defensa, acusando a EEUU de ser el «verdadero agitador y quebrantador de la paz y la estabilidad en el estrecho».
Los portavoces de Pekín acusan a Washington de continuar con sus «trucos políticos baratos» al estirar sus relaciones con la isla autónoma. En China están convencidos de que Estados Unidos pretende acabar con su tradicional postura ambigua, bajo la cual mantiene relaciones diplomáticas de facto con Taiwan, a la vez que reconoce la posición de que solo hay un gobierno chino en todo el territorio de habla mandarín. Washington sigue siendo el valedor internacional y principal proveedor de armas de la isla, aunque no se encuentra en el reducido grupo de 14 países que reconocen la soberanía de Taiwan.
La última visita de la delegación estadounidense fue encabezada por el senador demócrata Ed Markey, que se reunió a puerta cerrada con la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen. «Tsai y los legisladores discutieron las relaciones entre Estados Unidos y Taiwan, la seguridad regional, el comercio y la inversión, las cadenas de suministro globales, el cambio climático y otros temas importantes de interés mutuo», rezaba el comunicado difundido por la oficina de la presidenta.
Tan solo cuatro días de respiro ha dado el ejército chino antes de volver a desplegar sus aviones de combate en los alrededores de Taiwan. Fueron 30 cazas los que realizaron simulacros de combate el lunes por la tarde, la mitad de ellos cruzaron la línea media que marca una frontera no oficial entre las aguas chinas y taiwanesas.
«El Ejército Popular de Liberación (EPL) continúa preparándose para la guerra. Este es un contraataque resuelto y una disuasión solemne a las provocaciones consecutivas de Estados Unidos. El EPL está preparado para aplastar resueltamente cualquiera de los intentos de independencia de Taiwan», dijo Wu Qian, portavoz del Ministerio de Defensa de China.
El pasado miércoles, el EPL anunció que había «concluido con éxito» los ejercicios militares como respuesta al incendiario paso por Taipei de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nanci Pelosi. Unos simulacros de invasión con fuego real sin precedentes en las últimas dos décadas que se han reactivado esta semana como respuesta a la visita a la isla de una nueva delegación de cinco legisladores estadounidenses.
«Esta última visita fue una flagrante violación del principio de una sola China, que además envía una señal equivocada a las fuerzas separatistas en Taiwan», aseguraba el lunes el portavoz chino de Defensa, acusando a EEUU de ser el «verdadero agitador y quebrantador de la paz y la estabilidad en el estrecho».
Los portavoces de Pekín acusan a Washington de continuar con sus «trucos políticos baratos» al estirar sus relaciones con la isla autónoma. En China están convencidos de que Estados Unidos pretende acabar con su tradicional postura ambigua, bajo la cual mantiene relaciones diplomáticas de facto con Taiwan, a la vez que reconoce la posición de que solo hay un gobierno chino en todo el territorio de habla mandarín. Washington sigue siendo el valedor internacional y principal proveedor de armas de la isla, aunque no se encuentra en el reducido grupo de 14 países que reconocen la soberanía de Taiwan.
La última visita de la delegación estadounidense fue encabezada por el senador demócrata Ed Markey, que se reunió a puerta cerrada con la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen. «Tsai y los legisladores discutieron las relaciones entre Estados Unidos y Taiwan, la seguridad regional, el comercio y la inversión, las cadenas de suministro globales, el cambio climático y otros temas importantes de interés mutuo», rezaba el comunicado difundido por la oficina de la presidenta.
Fuente Externa: Elmundo.es

