El Ayuntamiento de Santo Domingo Este celebró este miércoles la actividad educativa “Regidor por un día”, una iniciativa realizada a petición de la regidora Jheimy Núñez, quien también desempeñó las funciones de moderadora durante el desarrollo de la jornada.
La actividad contó con la participación de estudiantes de diferentes grados del Centro de Excelencia Profesora Liduvina Cornelio, quienes tuvieron la oportunidad de conocer de cerca el funcionamiento de la institución municipal y comprender la importancia que tiene el gobierno local en la organización y el desarrollo de las comunidades.
Durante la visita, los estudiantes recorrieron diferentes dependencias y direcciones del Ayuntamiento, donde pudieron conocer parte de las responsabilidades administrativas y operativas que se desarrollan para atender las necesidades de los munícipes.
Esta experiencia les permitió observar que la gestión municipal va mucho más allá de la recogida de los desechos sólidos, el mantenimiento de los espacios públicos y la construcción de obras, pues también comprende la planificación, la administración de los recursos, la elaboración de políticas locales y la búsqueda de soluciones a los problemas colectivos.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la celebración de una sesión simulada del Concejo de Regidores, en la que los estudiantes asumieron las funciones de las autoridades municipales y presentaron sus planteamientos sobre asuntos de interés público. La presidencia de esta sesión estuvo a cargo de Saray Martínez, quien, en su condición de presidenta por un día, tuvo la responsabilidad de conducir los trabajos y garantizar el orden de las intervenciones.
Desde esa posición, los jóvenes pudieron experimentar la dinámica de un órgano colegiado cuya misión es legislar, fiscalizar y representar los intereses de los ciudadanos del municipio.
En su turno, Saray Martínez planteó la necesidad de que las autoridades municipales hagan un mejor uso de los fondos que reciben, destacando la importancia de administrar los recursos públicos con responsabilidad y orientarlos hacia las necesidades prioritarias de la población.
Su intervención puso sobre la mesa un tema fundamental para la buena gobernanza local: cada peso que ingresa a las arcas municipales debe manejarse con transparencia, planificación y sentido de responsabilidad social, procurando que las decisiones presupuestarias se traduzcan en beneficios concretos para las comunidades.
Por su parte, Vianna Castillo, quien desempeñó el cargo de vicepresidenta por un día, defendió la necesidad de ampliar las oportunidades de becas para los estudiantes sobresalientes, haciendo especial énfasis en aquellos jóvenes que carecen de recursos económicos para continuar su formación académica.
Su propuesta reflejó una preocupación legítima por la igualdad de oportunidades, al considerar que el talento y la dedicación de un estudiante no deben quedar limitados por las dificultades económicas de su familia.
Desde la perspectiva municipal, este planteamiento invita a fortalecer los programas educativos y a explorar mecanismos de cooperación que permitan abrir nuevas puertas a la juventud.
En otra intervención, Mariana Flores propuso ampliar el porcentaje de los recursos destinados a la educación, tomando como referencia el 4 % establecido en la legislación municipal.
Este planteamiento merece una atención especial, pues el debate sobre la distribución del presupuesto debe acompañarse de una interpretación precisa de la ley aplicable y de los compromisos financieros del Ayuntamiento. Más allá de la cifra señalada, su participación puso de relieve el interés de los estudiantes por conocer cómo se distribuyen los fondos públicos y de qué manera las decisiones presupuestarias pueden contribuir a mejorar las condiciones de vida de los sectores más vulnerables.
Kevin Dariel Mora Marcano, por su lado, destacó la importancia de garantizar una participación activa de los munícipes en los asuntos que conciernen al desarrollo de la ciudad. Su intervención recordó que la democracia municipal no debe limitarse a la elección periódica de las autoridades, sino que también requiere ciudadanos informados, capaces de presentar propuestas, vigilar la gestión pública y contribuir a la búsqueda de soluciones.
Cuando los residentes participan en las decisiones que afectan sus barrios, se fortalece la relación entre las autoridades y la comunidad, y se crean mejores condiciones para una administración más cercana, transparente y comprometida con el interés colectivo.
Finalmente, la sesión de “Regidor por un día” concluyó con el golpe de mallete de Saray Martínez, quien, en su condición de presidenta de la jornada, declaró terminados los trabajos. La actividad dejó una experiencia formativa para los estudiantes del Centro de Excelencia Profesora Liduvina Cornelio, al permitirles conocer de manera práctica el funcionamiento del gobierno local y expresar sus inquietudes sobre el uso de los recursos públicos, la educación y la participación ciudadana.
Iniciativas como esta contribuyen a formar una generación consciente de sus derechos y deberes, capaz de comprender que el municipio es el espacio más cercano al ciudadano y que su desarrollo depende tanto de la responsabilidad de las autoridades como del compromiso activo de la sociedad.

