Santo Domingo, República Dominicana.– La reciente Sentencia 125-25, emitida por el Tribunal Constitucional, ha generado una fuerte ola de reacciones en distintos sectores del país. El fallo, que elimina las sanciones internas contra las relaciones consensuadas entre personas del mismo sexo en las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, ha provocado un amplio debate nacional marcado por posiciones encontradas.
La Asociación de Periodistas, Escritores y Trabajadores de la Prensa (APETRAPINC) expresó que la decisión constituye un duro golpe a la moral, la ética y las buenas costumbres, así como a la responsabilidad social. La entidad señaló que, aunque reconoce el derecho de cada ser humano a elegir su orientación sexual, las leyes orgánicas de las instituciones militares y policiales dominicanas no contemplan la homosexualidad dentro de su estructura, por lo que llamó al alto mando castrense y policial a manifestarse ante lo que consideran una sentencia “descabellada”.
A estas críticas se sumaron otras instituciones sociales y religiosas. Organizaciones evangélicas y católicas manifestaron su preocupación, indicando que la sentencia podría afectar la disciplina, la autoridad moral y la cohesión interna de los cuerpos armados. En igual sentido, representantes de sectores conservadores dentro del Congreso Nacional expresaron su rechazo, advirtiendo que la decisión del Tribunal Constitucional podría abrir un conflicto entre el marco legal vigente y las normas internas de estas instituciones.
De manera general, las entidades que se han pronunciado en contra coinciden en que el fallo genera incertidumbre en la aplicación de reglamentos militares y policiales, y pidieron al Estado buscar un equilibrio que preserve tanto los derechos fundamentales como la integridad institucional.
En contraste, organizaciones defensoras de derechos humanos han valorado la sentencia como un avance significativo hacia la igualdad y la no discriminación. Plantean que la anulación de sanciones basadas en orientación sexual constituye un paso hacia el respeto de la dignidad y privacidad de todos los miembros de las instituciones armadas.
La discusión continúa abierta en la sociedad dominicana, donde el tema ha generado un intenso intercambio de opiniones y un llamado a profundizar en el análisis jurídico, social y ético que envuelve esta histórica decisión del Tribunal Constitucional.

