para potenciar su actividad, pero el mecanismo específico era aún poco conocido en las células humanas. En una reciente publicación en la revista ‘Nucleic Acids Research’, un equipo dirigido por el doctor Esteban Ballestar planteó la hipótesis de que el tratamiento de monocitos ‘in vitro’ mientras se diferencian en células dendríticas ayudaría a que las células resultantes fueran más maduras y activas.
Los resultados obtenidos por Octavio Morante-Palacios, primer autor de la publicación, José Luis Sardina (también del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras) y Eva Martínez-Cáceres, jefa de Inmunología del Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol, muestran que el tratamiento con vitamina C desencadena una amplia desmetilación en los sitios de unión a NF- kB/p65 en comparación con las células no tratadas, lo que favorece la actividad de los genes implicados en la presentación de antígenos y la activación de la respuesta inmunitaria.
VITAMINA C AUMENTA COMUNICACIÓN DE LAS CÉLULAS
Además, la vitamina C aumenta la comunicación de las células dendríticas resultantes con otros componentes del sistema inmunitario y estimula la proliferación de células T específicas de antígeno.
De hecho, los investigadores demostraron que las células dendríticas estimuladas con vitamina C y cargadas con antígenos específicos del virus del SARS-CoV-2 eran capaces de activar las células T ‘in vitro’ con mayor eficacia que las no tratadas, lo que demuestra la superioridad de las vacunas DC tratadas con vitamina C.
En general, estos nuevos hallazgos apoyan la hipótesis de que el tratamiento de las células dendríticas derivadas de monocitos con vitamina C puede ayudar a generar vacunas DC con mayor rendimiento. Tras consolidar estos resultados en modelos preclínicos y en ensayos clínicos, una nueva generación de terapias celulares basadas en células dendríticas podría utilizarse en la clínica para combatir el cáncer con mayor eficacia.
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